EL SUBMUNDO TERMINAL. por Mx. Gómez, un viajero.
Los viajes en micro son caldo de cultivo para ideas geniales, de hecho, esto se me ocurrió sentado en uno de esos reducidos asientos de las galgos, mirándo el monótono, aunque no menos impresionante paisaje de requegua.
Los viajes de ida siempre se hacen mas largos que los de vuelta, he coincidido en esto con algunas personas, ¿curioso no?. Y es por esto o porque por las mañanas me voy estudiando, que por las tardes las ideas son un deseo irrefrenable, inevitable, un mal necesario, agresivo y contagioso, esperando en los asientos, en las ventanillas, en las ruedas o en los 40 minutos de silencio ronroneante, qué sé yo.
Lo cierto es que el poeta, el hombre melancólico, el pensador ambulante y la reflexión se hicieron en las conmovedoras jornadas sobre ruedas. (y otras imaginativas escenas indecorosas que no conviene mencionar).
Si han escuchado alguna vez la metáfora "un mar de gente", la habrán comprobado en los terminales de buses, en las mismas micros o en los locales de estos lugares.
Y es que los rodoviarios suelen ser la vitrina más diversa de nuestra especie, con criaturas realmente fascinantes. Nunca entendí la verdadera razón por la cual todos los personajes mas extraordinarios se reúnen en el terminal, o es que allí, como dije antes, es más fácil encontrar a cualquiera. Es un espectáculo renuente ver a "Juan Cacho" (el quijote contemporáneo) disparándole al aire o dirigiéndo el tránsito, a "Luchito Larmahue", quien sigue enojado con los niños, a la agresiva e impredescible "Shinoska" o bien llamada tambien "La Corneta", y a la amalgama de expresiones humanas diversas.
[Antes de partir los vendedores ambulantes ya han ofrecido su mercancía: helados de agua, barquillo, chocolito; gomitas confitadas de eucalyptus; maní salado tostado o confitado y los mas inimaginables artilugios domésticos.
Los payasos ya han realizado su rutina sin exito, los ciegos se han llevado todos sus calendarios, los mudos, los cantantes de rancheras y los convalecientes con sus desgarradoras historias familiares.
Subiendo, a Pelequen, Rengo, Rancagua, pasaje a la subida 200 pesos!. Busco el asiento medio, vacío y al lado de la ventana, lo encuentro y me siento ya mas tranquilo, enrollando inconscientemente el boleto del pasaje y reviso la lectura inconclusa de algún libro, no hay ganas de leer.]
Todo un mundo, una rutina y un destino existen en los terminales, otra existencia, con mucho mas ruido, humo y gritos se muestra una vez abajo, bajar el escalón de la micro es hacerse uno más en aquel ruido.
Este terminal es mío, pienso,[ la gente mira los titulares de los diarios], porque es un espacio inmenso en mi vida y lo extrañaré, probablemente porque ya no estarán los buenos acompañantes, o bien estarán otros, pero todos tomarán distintos destinos y no es posible quedarse ahora abajo de la micro.
Ya puedo escuchar a la operaria diciendo:
¡Andén 5, SALIENDO MICRO AL FUTURO, CON DESTINO INCIERTO Y DESCONOCIDO!,
y gritarán abajo pasaje a la subida.
A TEAM TERMINAL Y TODOS SUS AMIGOS.
