Thursday, July 12, 2007

Oh, si hubieses visto la cordillera desde ésa ventana,
volverías siempre a nuestra tierra prometida
donde los prados en primavera
causaban estragos en los alérgicos al polen,
donde los caminos se hacían en las caminatas,
así se hacia el mundo entonces, caminando
o cargado al apa,
porque los caminos eran de tierra y tan difíciles
y nuestros pasos tan cortos.
elegirías un jokie, el que más te gustara,
elegirías el rosado y yo el celeste
y ella estaría lavando pañales blancos
o ya no tan blancos
con olor a jabon popeye.
Ella, ella simplemente, bella, mujer,
grandemente hermosa es su locura
de amor por el hombre que camina a su lado
el hombre más grande que haya visto nunca
a poto pelado,
rosado de risa.
Y en una tarde hecha de melamina y pizarreño
tan larga y tan amarilla
tan felizmente pobre, pobre,
todavía celebrando la vuelta de la democracia
embriagados de esperanza,
aguardando las promesas,
esperarías que llegara la noche, nada más que eso
y que tomaramos leche purita cereal y pan con mortadela
si es que no se trataba de algún cumpleaños,
nos sonreiríamos al escuchar el sonido de las llaves
nos iríamos a acostar con un pijamas de esquimales.

asi, caminando o en micro
te enterarías que todo sigue igual, intacto
en esta tierra bendita
y que ahí mismo siguen nuestros cerros, caminos y promesas
y que el amor no envejece
que el amor se suma y dá seis
y eso es lo único que sé de matemáticas
o siete?